
Hoy pensé mucho en ti,
en tu sonrisa, en tus abrazos,
que enlazándose en mi cuerpo
me pasan tanta energía.
En el sonido de tus palabras
cuando dices que me amas,
y en el calor de tu cuerpo
bien apretadito al mío.
Cuanto pensé lo bueno que sería
tenerte aquí, ahora,
para juntos realizar
nuestros sueños y fantasías,
y darnos muchos besos,
suaves, pero ardientes,
tan calientes, pero cariñosos,
con ternura y con amor.
Si estuvieras aquí,
tanto placer me daría
que, sentado, me llevaras,
para acostarme en tu regazo
y acariciases mis brazos.
Besando mi cabeza,
decirme junto al oído,
en un susurro muy bajito,
lo mucho que yo soy
importante para ti.
Repetir, como solo tú sabes,
palabras tan cariñosas.
con la mano en mi pecho sentir,
lo mucho que mi corazón,
por estar apasionado,
late tan acelerado,
demostrando lo inmenso que es
el tamaño de mi amor.
Y después de todo eso,
que me toques suavemente,
de la cabeza a los pies,
provocando escalofríos,
y deseos sensuales.
Finalmente, acostarnos
muy juntitos, agarraditos,
haciendo y sintiendo el amor
con ternura y con placer.
Ven ya, querido mío,
porque esta vida mía,
se vuelve muy vacía,
queda sin sentido alguno,
sin tenerte a ti a mi lado.
(Autor:
José Maciel)
14/12/2007