
Quedé mal acostumbrado,
contigo siempre a mi lado,
con tu presencia constante,
que un solo día sin verte,
un día sin tocarte,
y tampoco besarte,
sin sentir tu cariño,
sin escuchar tu voz,
es lo mismo que un día sin sol,
cubierto de nubes oscuras.
Es como si nada más existiera
alegre en mi camino,
pues la nostalgia intensa,
mi mente domina
y hace que duela mi corazón.
Lucho contra ese estado
de tristeza y soledad,
pues sé que tu ausencia,
no será por mucho tiempo.
Que muy pronto volverás,
aplacando mi sufrir,
envolviéndome en un abrazo,
devolviéndome mi sonrisa,
rehaciendo la alegría
que siempre hubo entre nosotros.
Y el sol reaparece,
la brisa vuelve a soplar,
y la noche cuando llegue,
mostrará el cielo estrellado,
una luna radiante,
con sus rayos encantados,
iluminando dos seres
amantes, enamorados.
¡Oh ! Amor, tú bien sabes,
¡ La falta que me haces !