Ay, amor, que nostalgia...

De aquél beso ardiente,

del toque de tu mano,

tan suave y tan caliente,

que recorría mi cuerpo,

aumentando mi deseo.

 

Confieso, que yo gemía,

en cada vuelta de tus dedos,

por el interior de mis muslos,

haciéndome temblar

y aumentando mi placer.

 

Me contornaba y, te buscaba,

te escondías, huías y

diciendo, ahora no,

de mi toque escapabas.

Yo insistía en tocarte,

tu quitabas mi mano.

 

Tu tenías la intención

de atormentar, de maltratar.

Querías que yo tuviera

en el estremecimiento de nuestra pasión,

una noche de fuerte emoción.

 

Así fueron los minutos,

pasándose, inclementes,

y yo gemía de placer,

de tus dedos salientes.

 

Con insistencia pude,

tocar y acariciar tu punto de amor.

Aceptaste mi cariño,

y junto conmigo, gimiendo,

nos rendimos al esplendor.

 

Qué noche maravillosa,

que relación tan sabrosa,

eyaculando felicidad.

Una noche que yo creo,

habrá dejado en nosotros,

¡Una tremenda nostalgia!

 

Ay, amor, que nostalgia...

de tus besos ardientes,

de aquél toque de tu mano,

que recorrió mi cuerpo,

aumentando mi deseo.

 

 

José Maciel

(Webdesigner por José Maciel)

 

 "Versión en español por Eduardo e Irany Lecea"

 

CIMEXBRA - Consultoría Internacional México-Brasil

Traducciones Profesionales de Calidad

 

Versión en português

http://www.sonhandocommaciel.com.br/quesaudade.htm

Para enviar este mensaje, dé click en la imagen

Guarde la música aquí

E-mail

Libro de Visitas

Se desea recibir actualizaciones: ¡click aqui.