Cuando, de lejos, desesperado, yo sentí
que no hacían ecos mis clamores,
repensé mi vida, pesé los valores,
hice mis maletas y al reencuentro partí.

Ciego de amor, no pude proceder diferente,
fui tomado por la pasión por completo,
tu silencio mi dio un recado directo,
el adagio de que "quien se calla, consiente".

Fue lindo cuando te vi en vivo de nuevo...
Mi corazón te identificó sin confusiones,
corrí en tu dirección, caí en tus brazos,
delante de los ojos ajenos, en medio de la gente.

"Vine para quedarme", fue mi primera sentencia,
después de matar la ansiedad de la larga expectativa,
de besarte y abrazarte de manera convulsiva
Y, de ti,  encantarme con toda la recompensa.

"Vine para quedarme". Mis ojos les dijeron a los tuyos.
Fue una declaración de amor, no hubo misterio.
Esta vez vale la pena, sí; jamás hablé tan serio.
Y estoy seguro de que entre nosotros no habrá adiós.

Vine para quedarme; contigo mi vida se completa,
necesito  acoplarme a tu cuerpo y a tu alma,
sólo contigo me rehago y mi vida se calma.
Vine para quedarme; hacerte feliz es mi meta.

Lorenzo Yucatán

Versión en Español:  David Yauri

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