Yo confieso, no puedo negarlo
que me faltaron fuerzas
para huír del encanto
que de ti emanaba.

Es verdad..., yo, al principio,
después de todo lo que había pasado,
retrocedía, dudaba, no podía creer
lo que en tus palabras oía.

Eran proferidas con dulzura,
con ternura y cariño,
tan directas, contundentes,
revelándome cuánto sentías,
y cómo te sentías, en relación al amor.

Yo tuve miedo, de caer nuevamente
en otra celada amorosa.

Pero, el tiempo fue pasando,
y te fuiste revelando
con tus encantos y virtudes,
desnudando por completo,
el ser tan maravilloso
que había dentro de ti,
que ya no me resistí
y ante ti me rendí.

Dios mío, muchas gracias,
por este regalo tan rico y valioso
que me deja extasiado
sonriendo, enternecido,
por tener ahora a mi lado
a mi mujer que ahora es
mi bien más preciado,
mi bienamado querer,
mi razón de vivir.

José Maciel
03-10-2008

(Webdesigner por José Maciel)

 

 "Versión en español por Eduardo e Irany Lecea"

 

Versión en português

http://www.sonhandocommaciel.com.br/eu_confesso.htm

Para enviar este mensaje, dé click en la imagen

E-mail

Libro de Visitas

Se desea recibir actualizaciones: ¡click aqui.